Publicadas las fotos de la Moraga 2014
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domingo, 27 de julio de 2014

MORAGA 2014

En espera de artículo

domingo, 4 de mayo de 2014

SAN MARCOS 2014 EN LOS PINARES DE TORREMOLINOS

Este año nuestra asociación volvió a disfrutar de un esplendido día de San Marcos en los pinares de Torremolinos


viernes, 25 de abril de 2014

SAN MARCOS

FIESTA LOCAL EN PUENTE GENIL

Pica en la imagen

domingo, 13 de abril de 2014

domingo, 6 de abril de 2014

LA SEMANA SANTA DE PUENTE GENIL -1911-

LA SEMANA SANTA
DE
PUENTE GENIL
1911

domingo, 30 de marzo de 2014

VIDEO DE PUENTE GENIL

¡¡¡ Que bonito es nuestro pueblo !!!
PUENTE GENIL

viernes, 28 de marzo de 2014

IMÁGENES ANTIGUAS

Interesante imagen tomada en la Plaza del Calvario en la que se pueden ver por la "Cuestecilla Jesús" a los "Romanos o Pajizos", y parece que también a la Verónica.

martes, 11 de marzo de 2014

ACONTECIMIENTO EN LA SEMANA SANTA DE PUENTE GENIL

19 de Abril de 2014
Acontecimiento especial por el 
50 aniversario 
de la
Agrupación de Cofradías, 
Hermandades y Corporaciones Bíblicas

El Sábado Santo día 19 de Abril
se celebra en Puente Genil el

SANTO ENTIERRO MAGNO


INFORMACIÓN
aqui      aqui     aqui


SOLEMNE VÍA CRUCIS DE JESÚS NAZARENO




domingo, 2 de marzo de 2014

ADIOS A ENRIQUETILLA



Artículo de Ángel Delgado

martes, 25 de febrero de 2014

ENRIQUETA ARCOS PÉREZ, DESCANSE EN PAZ

HA FALLECIDO LA MUSA DE LA MARCHA
 “ENRIQUETILLA”


Enriqueta Arcos Pérez (Foto de Ángel Delgado)


El sábado 22 de febrero de 2014, moría plácidamente en el Hospital Provincial de Córdoba, escuchando la marcha “Enriquetilla”, que su hija Laly le puso suavemente en  un transitor, Enriqueta Arcos Pérez, la hija del insigne compositor manantero D. José Arcos Cosano. Ambos quedarán inscritos en la  historia musical de Puente Genil por haber creado, el padre, una de las músicas más hermosas y conocidas de la Semana Santa, el pasodoble “Enriquetilla”  y la hija, por ser la musa inspiradora de dicha composición. Tenía poco más de diez años  cuando su padre le dedicó el pasodoble romanil, recordándonos cuando se estrenó en el Teatro Circo, hacia 1940, donde ella se sentía el centro de atención de todas sus amigas. Hasta ese momento, no le gustaba que su padre le llamara “Enriquetilla”; después del éxito del pasodoble lo fue aceptando y más cuando lo escuchaba tocar, al Grupo de Música del Imperio Romano, y la gente aplaudía y la marcha se hacía cada vez más emblemática.
Durante varios años, de la década de 1980 la visitamos algunas veces, por primera vez, en su domicilio familiar, en Córdoba, de Marquesa de Valdeiglesias, frente a las murallas. Mis cuñados, Lorenzo Illanes y Chari Ortega, vivían en el mismo número y el encuentro, conmigo y con mi mujer, fue natural. Allí residía con su esposo Gervasio, con sus nueve hijos (Conchita, Isabel, Enriqueta, Vicente, Reyes, Antonio, Santiago, Francisco Javier y Esmeralda) y con su madre, Isabel Pérez Carrascosa, la viuda de D. José Arcos.  Nuestra conversación fue siempre muy  amena, los recuerdos fueron aflorando, con dificultad, a veces, para fijar los hechos en el tiempo. Avivar la memoria, para recordar situaciones y personas remotas, costó trabajo pues llevaba mucho tiempo fuera de Puente Genil. Nuestra amable anfitriona rememoraba, con emoción, muchas cosas desde su más tierna infancia  pero otras quedaban en la nebulosa de un tiempo lejano. Mari Conchi Illanes, adolescente, “benjamina” de Acción Católica, recordó cuando ella era su señorita, delegada o catequista, describiéndola como una joven educada, culta, amable, religiosa y de porte elegante. 
 Nació el 11 de marzo 1928, en Puente Genil y estudió en el Colegio de la Compañía de María, donde, además, aprendió piano con la recordada Madre Freire. Con emoción, nos contó que hasta le compraron un  piano en Córdoba para que siguiera tocando en casa y que, al cabo  de los años, ya casada y con varios hijos, el piano lo donó al Colegio donde estudió y aprendió música. Enriqueta Arcos, se casó, con 23 años, el 21 de mayo 1952, con Gervasio Martínez, natural de Aguilar de la Frontera. La boda tuvo lugar un mes antes de que muriera su padre D. José Arcos, viviendo en Puente Genil, donde tuvieron cinco hijos.
El matrimonio se afincó en Córdoba, en 1962, llegando a tener hasta diez hijos, uno de los cuales falleció a poco de nacer. Enriqueta, había heredado aficiones parecidas a las su padre y, a pesar de tener una familia numerosa, siempre sacaba tiempo para desarrollarlas, pues salía poco. Tales eran la pintura, de la que hacía bonitos paisajes al óleo y  decoraba frascos de cristal y labores y costuras primorosas. Y en las tardes y en las madrugadas, en que se quedaba sola, escribía textos en prosa y en verso. Mandaba sus pequeñas colaboraciones a “Anzur”, el Boletín Informativo Municipal, que dirigía José Segundo Jiménez y, posteriormente, a la revista “El Pontón”, que las acogían con cariño en su sección Poética. Era muy religiosa y en un largo poema ve la huella de Dios en multitud de elementos primaverales que nombra líricamente para terminar así:

Yo sé que estás allí, Señor
y aunque mi humana vista no te vea
yo te siento latir en cada cosa.
Que por algo me diste un alma de poeta…”

Enriqueta  Arcos escribe  poemas trascendentes, en los que el tema de la muerte lo contempla con una gran serenidad y mucha fe. Otras veces, su lírica intimista se transforma en  un   leve y romántico poema de amor y de recuerdos. En la intimidad de sus pensamientos, recordaba, a su querido pueblo que, en  ocasiones, cantaba, como podemos ver en este fragmento de un largo poema descriptivo e intimista sobre el río, la noria y otros elementos. Mari Conchi Illanes los recuerda, a ella y a su marido, pasear plácidamente  por el puente, el Tarajal y otros parajes cercanos al río:

        “Llevo dentro tu luz, tu sol, tu cielo…
        tu rumoroso río con tu mansa corriente.
        Esos juncos, tan verdes, en su orilla
        y los álamos de plata
        que crecen junto al cauce y se yerguen
       reflejando sus ramas en el agua…”.

En sus poemas reincide, con nostalgia, en su pueblo, sus calles, sus iglesias, sus plazas… expresándose con gran sentimiento. Publicó un largo poema  dedicado a  la iglesia de la Concepción, en la que describe de forma muy prolija su fachada, sus elementos, situación y emplazamiento:
             
Tu torre enhiesta recortada en el cielo.
           Tu arcada principal mirando a la pendiente.
           La escalera de piedra subiendo hasta el cancel…”

Y vamos a terminar esta crónica de urgencia con un emotivo recuerdo. El "tercer sábado de romanos"  un autocar lleno de pontanenses, viajaban,  como todos los años, desde Madrid a Puente Genil. Un domingo,  de 1995, al regreso de uno de estos viajes paramos en Córdoba, en la sede de la entonces  “Casa de Puente Genil”,  presidida, con entusiasmo por Lorenzo Illanes Aguilar, que nos  tenía reservado un acto de convivencia  que no olvidaremos. Hubo un espléndido arroz cordobés, abrazos, uvitas, encuentros entrañables, recuerdos y cánticos. Allí estaba invitada Enriqueta Arcos,"Enriquetilla", quien escuchó,  por primera vez, el "Himno de los Ausentes" en las gargantas ya cansadas y enronquecidas del grupo. Con una sorpresa indescriptible decía:

                                     "¡Pero si es la música de mi padre!
                  ¡Están cantando "La Matraca!".

La emoción la embargaba. Hubo que explicarle los hechos. Y también presentarla solemnemente y descubrir quién era nuestra invitada ante la admiración de todos. Recibió besos y abrazos, recuerdos de familias y parabienes de muchos de los presentes, en un día que a la hija del inolvidable D. José Arcos, le pareció maravilloso y  que nos ha recordado más de una vez. En esta reunión recitó el célebre poema de su tío Pérez Carrascosa, “Las fiestas de la Puente”, Antonio Muñoz “La Liebre” que todos aplaudieron y que le encantó a Enriqueta que, también, se reencontró con Pepa Alberda, mujer de Antonio Muñoz, su íntima amiga de juventud.
Enriqueta Arcos fue enterrada en Puente Genil, el domingo 23 de febrero, junto a su esposo y sus padres, en su pueblo querido y añorado, acompañado de todos sus hijos muchos nietos y hasta un biznieto. Y de muchos amigos de la familia y otros que querían sumarse a este este acto, final y entrañable, de una vida rica y trascendente.

CÓRDOBA.  Jesús Asensi.


lunes, 24 de febrero de 2014

LORENZO REINA BORDÓ EL PREGÓN EN MÁLAGA

PREGÓN DE JUEVES LARDERO EN MÁLAGA

  Sábado, 22 de febrero de 2014

Lo pronunció

  Lorenzo Reina Reina

Lorenzo Reina Reina


MÁLAGA. Jesús Asensi.

Los Amigos de Puente Genil en Málaga, Asociación que preside Jesús Pérez, tiene para su tradicional Pregón de Jueves Lardero un marco incomparable que se ha ganado a base de buenas relaciones públicas, de saber estar y de que un socio pontanés, Ángel Jiménez, forma parte de la Directiva de la Cofradía malagueña de Nuestro Padre Jesús en el Puente  del Cedrón y María Santísima de la Paloma. Su bella capilla y su hermosa casa de hermandad, situadas en la  típica plaza de San Francisco, han sido puestas a disposición de “El Incienso” que ya viene organizando aquí su Pregón hace unos años.
Una gran aglomeración había  a la entrada del templo, en que grupos de pontanos residentes en Málaga, departían  amigablemente con otros hermanos de “El Arca de la Alianza” venidos con sus mujeres desde Puente Genil para arropar a su hermano Pregonero. La iglesia, bellísima, con sus imágenes de “La Paloma” y de “Jesús del Puente Cedrón”, ornadas  e iluminadas,  se llenó  de un público expectante. Después de las palabras de bienvenida del Presidente Jesús Pérez, la presentación del Pregonero corrió a cargo de su hermano de Corporación Cristóbal Pérez, quien explicó su vínculo con Málaga desde hace tiempo, donde estudió Derecho y donde trabaja como funcionario del Ministerio de Justicia. Pero Lorenzo Reina no ha dejado de ir a su pueblo, de ser un hermano activo de su querida Corporación “El Botellón”, en la que es considerado como un hombre bueno, generoso, entusiasta y buen Manantero. También recordó, con emoción,  a su padre Lorenzo Reina Melgar y a su hermano Miguel Reina.

Y con toda expectación, Lorenzo Reina Reina subió al altar agradeciendo a los Santos Titulares del templo el cobijo que dan a un “manantero” en esta bendita y mariana tierra malagueña. Comenzó nombrando a Puente Genil, como

 “pueblo de fe y tradición que con el devenir de los siglos ha creado un espíritu   propio y singular que trasciende nuestras fronteras…”

 y expuso que  su Cuaresma y Semana Santa

no son para pregonarlas sino para vivirlas y cantarlas con las cuerdas de la  poesía, con el espíritu de un cántico, con el alma de la saeta y con un pasodoble romano..”

Hizo una sentida glosa de lo que es ser pregonero:

 “es poner en tu corazón un gran altavoz hasta que enronquezca; es un reencuentro inolvidable con nuestro pueblo, su rio, sus calles, plazas y huertas  y, también, con nosotros mismos; es abrillantar el tesoro manantero con un paño de pasión; es la verdadera expresión de una manifestación cantada por un chiquillo con voz de hombre; es cantar con el coro, desfilar con el imperio, temblar con el “apostolao”, vestirte de figura y ser un lirio morao…”

Lorenzo Reina desplegó todo su lirismo   en un largo poema que, más que recita, musita embargándonos el cuerpo con emoción. Al estilo machadiano  desgrana su alma:

         “Mi infancia son los recuerdos
de un cuartel, donde chicuelo,
jugaba con mis hermanos
a figuras, coraceros…
con rostrillos en las manos,
túnicas de terciopelo,
cascos, lanzas y un deseo:
que el cielo se iluminase
con el cohete primero
que anunciaba la llegada
de ansiado jueves lardero..”

 Después hizo un cántico emotivo a la Semana Santa de su pueblo:

“Existe una Semana Santa en la que los vivos brindan con los muertos, donde los recuerdos del ayer conviven con los vivas del mañana, donde el abrazo de un amigo es el corazón de un hermano, donde la saeta es un suspiro del alma…”. Y termina poéticamente, “donde el manto de la Virgen es un cachito de cielo, donde los varales de oro y plata se vuelven juncos de caña que bailan al son del coro de la schola ceciliana, donde un rostrillo en silencio llora sin saberlo nadie…”.

 Entre los versos del Pregonero se intercalaron hermosas saetas, cantadas por sus hermanos del “Arca de la Alianza”, que resonaron con toda su fuerza y esplendor en las bóvedas del templo.

El Pregón de Lorenzo Reina tuvo muchos matices imposibles de recoger aquí pues cantó a los poetas de la villa,  la salida del Humilde,  la tarde del jueves santo, la salida de los romanos, los bastoneros de Jesús, la mañana del viernes santo, el recorrido de la Amargura, terminando con versos preclaros que hablaban de las campanas:

                   “Las campanas de mi pueblo
                    al llegar Semana Santa
                    ya no rezan, sólo cantan
                   unas con otras al vuelo”.

Y describe, poéticamente, las de la Concepción, las de San José, las del Hospital, las de la Veracruz, las de Jesús, las del Dulce Nombre… Fue un Pregón emotivo, intimista, que mantuvo el interés y la atención de todos y que será recordado en Málaga. Se entregaron placas al Pregonero, al Hermano Mayor de La Paloma y al Presidente del Arca de la Alianza y, a continuación, se ofreció un  espléndido lunch, en los amplios salones de la Hermandad a todos los asistentes. Una jornada inolvidable que la Asociación de  Amigos de Puente  Genil en Málaga supo organizar con esmero y dedicación a todos los socios, amigos y visitantes.

Las fotos están aquí          y el pregón aquí